2009-07-19

Pocho

Pocho tenia 35 años, había nacido en concepción del Uruguay, pero decidió vivir en el barrio Ludueña para trabajar con los más humildes. Coordinaba los talleres para niños, y daba clases de teología en la escuelita del padre Edgardo Montaldo, también trabajaba con el grupo de jóvenes "La Vagancia".
El miércoles 19 de diciembre, harto de que la policía dispare contra pibes y mujeres, se subió a la terraza de la escuela Nro. 756 del Barrio Las Flores, donde colaboraba con la preparación de la comida. Intentó parar la represión, pero un policía del móvil Nº 2270 del comando radioeléctrico de nuestra ciudad disparó directamente contra el cuerpo de Pocho. La bala de plomo se alojó en la traquea y lo mató, llevándose a un militante de la vida y a una persona que luchaba día a día por cambiar las podredumbres de este mundo.

9 comentarios:

Paula (Bera) dijo...

Es triste, duele saber que un alma noble, dulce, con amor al prójimo ya no esté porque alguien decidió su muerte.
Gracias por contarnos sobre Pocho, un ejemplo digno de un homenaje.
Besos!!

La solitaria dijo...

Es muy pero muy triste lo que escribiste, y a la vez es muy bueno que historias como estas se difundan, Saludos.

Radio Bemba dijo...

Cuantos pochos nos mataron, y cuantos más siguen aun trabajando arduamente para que algunos puedan tener un lugarcito dentro de la sociedad que se esfuerza dia a dia por excluirlos.
por mis pagos tambien se lo recuerda a él y a muchos otros más.
Saludos

Mariela Torres dijo...

Es bueno que esta historia se conozca para que nunca más se vuelva a repetir.
Fue algo muy difícil de entender, cuánto más lo pienso más me cuesta.

Classina P. dijo...

realmente me emociona la historia de Pocho, en serio, que terrible que sigan pasando este tipo de cosas, es lamentable, buen post y coincido con Mariela, es bueno que esta historia se conozca, gracias besos

LGS dijo...

Gente gracias por la buena onda. Es importante, entre tanta mierda, mantener vivo el recuerdo de quien intentaba hacer un poco mejor todo esto. Como siempre, los milicos forman parte de otra clase, no son compatriotas.

Gran Lady dijo...

Muy triste lo que escribiste, pero de alguna forma necesario, para no olvidar.

Lin dijo...

Lo importante es que haya gente que recuerde a los verdaderos heroes, los cotidianos, los que pelean las pequeñas batallas del día a día..

Gemma dijo...

Qué injusticia tan grande! Qué impotencia!

No se puede entender...

La intolerancia y la no aceptación de los otros.

Cómo ne duele y qué bronca que me da!