2009-04-18

Inevitable. Ella.

Podría haber tomado el ultimo desvió, cuando mis alarmas se activaron y me dijeron que sería preferible doblar, alejarme... todas mis defensas me decían que lo hiciera, pero no hice caso. De que sirve pasar una vida armando barreras, alarmas, avisos... si cuando llega el momento, las ignoro?
Aceleré un poco más, viendo como él con su camión ingresaba en mis tierras. No se daba cuenta de que no debía hacerlo, que ese lugar no era para él. Sin embargo, ahí estaba. Y venia en mi dirección.
La luz del sol reflejada en su parabrisas no me dejaba ver el interior (o era irradiada desde el interior? el tenía su luz propia?), pero estaba segura de que era él. Durante años había recorrido esas rutas desoladas, revisando que todas las formas de acceso estuviesen tapadas; no cabía la posibilidad de que otro estuviera por ahí. Y ahora...
Por algún motivo ya no respondía mis llamados, ni hacia caso a mis advertencias, ni se desviaba.
Sabia que me iba a impactar, rápido y fuerte, fiel a su estilo. El golpe sería terrible... y tenia que dejarle lo mío. Quizás si se desviara, si cambiara de rumbo, yo podría pasarle rozando, apenas afectándolo. Pero en el fondo siempre supe que quería afectarle, y mucho.
Los fantasmas a mi lado me miraban en silencio. Eran el vivo recuerdo de por que no debía quitar el pie del acelerador. Pero no hablaban. No quise romper ese momento, único hasta ahí, y preguntarles que pensaban, si me estaba desviando. No, ellos jamás me sacaron de situación alguna. Aceleré un poco más. Los miré de reojo, seguían impasibles.
Estaba cada vez más cerca y yo ya solo quería chocar. Esperaba con ansias el momento donde terminar con esta tortura de no saber si era él o no, el que estaba en su cabina.
Ahora conducía por el medio, también quería chocar. Quizás también lo necesitaba... nunca lo supe, no le di tiempo a decírmelo.
Llego el impacto. Tremendo por su furia. El traía todo su huracán, yo apenas una mariposa. Pude darme cuenta de que estaba pensando en mi, en ese momento donde su sangre se confundió con la mía, donde todo se hacia añicos irremediablemente, en ese momento tuve un último pensamiento: mis fantasmas, con su silencio, me estaba diciendo que parara, que no hiciera lo de siempre. No lo supe interpretar. Quise preguntarle si el hubiese parado también, aunque sea a compartir un rato, sin pensar en el futuro. Pero ya estaba lejos otra vez, despedazado en miles de partes. Mis manos sucias de su sangre, las de él de la mía... Ahora estábamos dentro del otro, aunque nunca volviéramos por esas viejas rutas. El sol me cegó... cuanto vacío.

LGS

8 comentarios:

Muma dijo...

Me resulta conmovedoramente cercano, una metáfora de un momento que viví. Esta muy bien plasmada la secuencia, el camino que se elige, en el momento en que se elige, el ignorar las señales, el acelerar, el otro, la aceptación del resultado. Me gusto mucho.
Besos

Mariela Torres dijo...

¡Qué bueno! el otro punto de vista. Perfecto, maravilloso para mí que me gusta saber lo tro, lo que no se dice.

¡Saludos!

LGS dijo...

Muma: Creo que nada me puede llegar mas que alguien que lo lea se haya sentido identificada. No obstante, es una situacion que nos sucede alguna vez en la vida. Y lo de ignorar señales... je. muy a menudo.

Mariela: En eso coincidimos!! a mi tambien siempre me deja inrtigado la otra parte, que pasa del otro lado... gracias x la onda.

Paula (Bera) dijo...

HOLA, TE DEJE UN REGALITO!!
DALE, PASA Y BUSCALO, TE ESPERO!!

ESTA VERSION, LA OTRA MIRADA, ME GUSTO MUCHO.
AUNQUE ME IMPRESIONAN LOS IMPACTOS.
BESOS A MILES!!

Laperraseescapó dijo...

La otra cara de un mismo impacto...
"De que sirve pasar una vida armando barreras, alarmas, avisos... si cuando llega el momento, las ignoro?" Gran cuestionamiento!!!
"El traía todo su huracán, yo apenas una mariposa." Woouuu!!!

Me gustó mucho leer la contracara... Como siempre, muy bien relatado.
Besotes

Anónimo dijo...

Hola Gay. Cómo va todo? Hoy trabajo 12 corridas, que difícil.
Muy buena segunda visión.

Saludos

PD: En el blog estamos en el mar del Norte? Por el bacalao.

Anónimo dijo...

En el mar del Norte y con una buena embarcación sería lo más. Meta bacalao y más bacalao.

Saludos a todos.

PD: Que cansado estoy.

Classina P. dijo...

me encantó, en serio buenisima metáfora, besos y buen domingo