Pero volviendo a la carta, me gustó tambien como profundizó en Juan, como gracias a Natxus lo vamos descubriendo a su manera...
Bien, sin mas charla, la respuesta:
Juan:
Recibí tu carta y tus encendidas palabras hicieron que se me helara el alma. ¡Vaya paradoja ante tanta pasión de la tuya en carne viva!
Sabías, aún antes de que me fijara en tí, que me correspondía el rol de la dama esquiva de las novelas románticas del siglo XVIII y que ante la aparición de un caballerotal vez más joven, tal vez más apto, tal vez más apuesto, iba a cambiar la dirección de mi mirada si no me conquistabas día a día, hora a hora, segundo a segundo. Está en mi esencia y lo aceptaste desde el momento mismo en qu iniciaste tu camino de seducción.
Sabías del riesgo que asumías cuando aceptaste al grupo de obsecuentes que necesitaban colocarte en ese frágil pedestal del que ellos mismos te bajarían a pedradas cuando ya no quedaran satisfechos sus ruines intereses contigo en ese lugar.
Cambiaste mi mirada, a veces dura, a veces tierna, por sus ensordecedores cantos de sirenas que impidieron que me oyeras cuando susurraba mis apasionadas palabras a tu oído.
Porque, quiero que lo sepas, yo te amé con locura. Me sedujeron tu impronta, tu garbo, tu forma de llamar mi atención y tu mirada febril de amante que llega al borde de la desesperación en el instante previo a que su amada le corresponda.
Y no te equivoques: hoy cerré mi ventana, pero el acceso a mi mundo sigue tan abierto como el primer día en que te fijaste en mí. Depende de tí, y tan sólo de tí, que yo cierre la ventana por la que ahora me dejo observar y vuelva a recibir los cálidos rayos de tu luz a través de la que te corresponde.
Y sólo en tu corazón se encuentra la llave que destraba este cerrojo, tan fuerte hoy y tan débil cuando es tu momento. Hurgando en él encontrarás las señales que dejé en tí para que supieras que mi risa y mi mirada siguen disponibles para tí para cuando te decidas a tomarlas nuevamente.
Victoria
Gracias Natxus por el aporte, es muy apreciado y estoy sumamente agradecido.
LGS
LGS





